26 nov. 2008

Prepárame cariño

Un capuccino y algo de hierba. Esta noche voy a pensar, aunque parezca estúpido tener que proponérselo. Sin salir a helarme, sin pies fríos esta vez. Y todo lo que ha pasado estos días, tantas historias y vivencias sin llegar a ningún punto concreto, salen de mi boca para volver a ser inhaladas por las fosas nasales. Al estilo francés, pero con toque italiano. Y no solo por el deje con que exhalo, sino por la música. Luz tenue, calor suficiente y, como no, rodeado de fotografías en todas las paredes. Algún día haré esto en mi propia casa, pero con Polaroids de amigos, de pareja estable, de compañeros de redacción... o eso espero. Quiero aprovechar el tiempo al máximo hasta ese día. Por eso el proceso de alejarme de las cosas que mas joden. Y me ayuda saber que ella me siga queriendo tanto, después de tantas y tantas cosas. Y que me lo recuerde después de tanto, tanto tiempo. Ya empieza a llegar ese espíritu navideño tan patético que, si algunos dicen odiar es porque a todos nos vuelve un poco más sensibles y nos ayuda a perdonar... Me lo ha dicho mi bufanda, y ha usado como prueba gráfica el aviso de posibles precipitaciones en forma de nieve sobre Castilla y León. Y ella no suele equivocarse. No, la chica del tiempo no, la bufanda.


Si esta vez me doy por vencido, pasará lo que las últimas veces, parece que este es mi talón de Aquiles, el error del que me cuesta aprender. Un hueso duro de roer, pero como aprendí en Pontevedra, todo “hai que roelo”. También allí aprendí a hacerlo. Así que deduzco que no voy a tirar la toalla. A veces me es mas fácil llegar a conclusiones si escribo las premisas. Y yo que odiaba la filosofía... Ese también fue un jodido hueso. Pero aquí estoy, tras haber liquidado mi deuda con el comité interuniversitario de galicia y darle de refilón una patada al puto “Fedro”. Con todo pasaré como siempre del tema, hasta que poco a poco vaya perdiendo importancia, hasta acabar rindiéndome. Y sé que no debo. Y he llegado a la conclusión de no rendirme, pero lo acabaré haciendo de nuevo. Nunca viene mal la dosis de cabezonería, aunque últimamente salga demasiado.

Cinco son pocos, pero seis son demasiados. No me llenan, lo añoro tanto como la plata sobre mi piel. He echado mano de la que tiene grabado “Rojo y Verde”, porque pasamos tan buen rato juntos como hacía tanto tiampo que no puedo evitar volver a sonreir. Y es curioso, no paro de preguntarme que se me pasó por la cabeza aquel dia de finales de Agosto en el que el calor de la biblioteca y los nervios me hicieron trabucarme tanto en ese folio que, tras tanto tiempo llegó a su destino. Aunque puede que nunca debiese haberlo dejado llegar. Cuatro verbos del tirón. Superad eso si podeis. Las salidas están bloqueadas, ya no me sale palabra. El café se ha acabado, y me hace recordar que por hoy no hay nada más que fumar. Ni que barrenar. Así que con permiso, voy a ver si me duermo.

5 comentarios:

Will dijo...

y has dormido????

jo, es raro esto de tener el mismo nick

Anónimo dijo...

Y me ayuda saber que ÉL me siga queriendo tanto, después de tantas y tantas cosas. Y que me lo recuerde después de tanto, tanto tiempo. :)

Miss Sensation dijo...

que bueno, que GRANDE eres... :)

Anónimo dijo...

flipante!!

--->3

Cohen dijo...

Creo que es fantastico!ª