15 nov. 2008

Esta mañana y la cena

Ya no es lo que era, o, por lo menos, lo parece. Callejear por las calles gastadas de innumerables momentos vividos a lo largo de demasiados años viviendo aquí me han curtido lo suficiente como para no volver a caer. Por ello, hoy he salido a pasear por aquí, a airearme y a comprobar como, con la cabeza bien alta y la chupa de cuero desabrochada, esto no es tan horrible como en su día me pareció. Me pregunto qué culpa tendría la ciudad de albergar a esa escoria humana que la llenó de problemas mientras doy otro trago a mi batido y pienso en el futuro. En el inmediato, claro está, en que esta noche, después de tanto tiempo sin hacerlo, Clara y yo cenaremos juntos. Rojo y verde, buenos tiempos, recuerdos mejores, experiencias increíbles con las que conté en su día para seguir adelante y, además, esa compenetración casi casi perfecta a la hora de hablar casi cualquier cosa, después de todo lo que haya pasado. Por eso, por ser una ocasión especial, hoy cocino yo. Pero no es simplemente cocinar, preparar la cena, sinó hacerlo con cariño e ilusión, que no cenamos juntos desde que en Enero celebramos nuestros cumpleaños juntos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

uff aunque las descripciones muestran ilusión y cierta alegría...la carga negativa de tus palabras retumban.
Nada como en casa,a pesar de que en su día hubiese problemas. Seguirán estando, eso tenlo claro. Venir a Salamanca hace mucho bien para calmar y despejar..pero simplemente es tapadera de lo q se quedó atrás... no se si me entiendes. Yo podría escribir algo muy parecido a lo que hay entre tus lineas..

saludoss
Rubén

Frederic dijo...

Yo tengo el blog antes que tu...el tuenti es que baahhhf...é ijual todo Guillermino...
Incluso saludar.