28 ago. 2010

Changes

Lo reconozco; tengo algo de miedo de la luz y del silencio, y por eso grito. No me suelo llevar bien con los animales, pero siempre hay excepciones que confirman las reglas. Las cosas a mi alrededor no dejaban de cambiar, cada vez surgían más caminos, yo me quedé a contemplarlo; me dormí en los laureles, me acerqué demasiado al campo de atracción. Y eso me hacía reír como hacía tiempo, y no quería parar. Despuntaban las primeras horas de otro domingo cualquiera, astromántico por supuesto. Dos aeroplanos saludándose de bar en bar, coincidiendo sus espejos. No pudieron ver que sus trayectorias se harían paralelas durante microsegundos. Juntos tomaron la carretera de la gravitación universal, contemplando cada rincón del universo que les rodeaba siempre desde el punto más alto. Luego nadie, luego nada. Y todo aquello se me hacía familiar, y me parecía que yo había vivido algo parecido. Los tiempos cambian; nosotros cambiamos con ellos. Las historias permanecen, como reminiscencia de que todavía existen emociones fuertes en este mundo. Yo, me dejaré llevar de nuevo.

18 ago. 2010

ANUNCIO DE TRINA

...He aquí (por fin) el anuncio que rodé con mis compañeros de 4º de Audiovisuales como proyecto. A mí me gusta el resultado final, todavía no lo había podido visionar hasta ayer! ¿Y a vosotros?

17 ago. 2010

Idas, venidas y vueltas.


Dicen que quien no arriesga, no gana. Por alguna extraña razón y sin yo saber porqué, algo en mi me impulsaba a retirar mis apuestas de la mesa, retrocediendo un saltito de cuando en vez. Mis pistas eran inconclusas y mi rastro, incalculable. Los primeros dias de Agosto me arrastraban en su interminable baile de fiesta, cruzando la estrecha línea que me separaba de las campanadas de la torre del reloj de aquella ciudad en la que, si soñaba, era con él. Entre anhelos y llamadas perdidas inesperadas de algunos a los que consideraba fuera de juego, me distraía con tal de no tener que responsabilizarme demasiado con nada. Las ganas de volver hacían ahora el trayecto opuesto al que solían llevar, y para no variar, esto lo dejaba todo del revés. El reloj avanzaba imparable, con el rumbo fijo hacia lo que una vez más acerté en llamar choque frontal. Esta vez triple.  


3 ago. 2010

Lunes de resaca múltiple.

Pasaban escasos minutos de media noche cuando creí notar tu presencia en mi habitación. Me levanté de la cama y asumí que echo de menos tu grandilocuencia, tus sonrisas furtivas y tus pantalones de pijama por dentro de los calcetines. Salí a la ventana a escuchar una canción que me recordase a tí, me encendí un cigarrillo y me pregunté seriamente porqué las cosas nunca salieron como preveíamos. Divagando entre recuerdos creí volver a notar tu presencia, y entonces me quedé embobado mirando a la luna; recordé que si el universo quiso que estuviésemos juntos, la reminiscencia de esos días será lo que haga de nosotros dos hombres que se quieren y se querrán a pesar de los pesares. Cómo echaba de menos la sensación de sentir mi cuerpo sumergido, casi tanto como, ahora que la tengo, te extraño a tí. Me conformo con las dosis de positivismo con toque romantinostálgico en días como hoy, de doble resaca física, mental y sentimental.