28 ene. 2009

24 ene. 2009

Diez(yNueve)

Un año de cambios, de retos y preguntas, de caras nuevas y reencuentros con las viejas. De escapadas, viajes y vuelta a casa por navidad. Un año para dar rienda suelta a mis emociones, para hacer locuras y para arriesgar. Para cambiar los papeles e invertir el sentido hasta darle la vuelta a la realidad. De inversiones en calidad de vida, callejones sin salida y un billete solo de ida. De experiencias diferentes, de conoceros y conocerme, de fuerzas empeñadas en seguir adelante y de pesadumbre por abandono.

Cambio de contexto siempre implica cambio de actitud. Y que quede claro que intenté evitar todas tus miradas hasta que te conocí. Otra cosa es que pudiese. En un año comprendí que todo lo que precede siempre vuelve, de una u otra manera. Que cada uno hace lo que puede por salvar su pellejo y que yo no voy a ser menos; que valgo el precio que yo mismo me pongo; la clave del éxito es saber etiquetarte un buen precio y no sobreestimar el de los demás.

Un año más y alguna que otra arruga, me veo en el espejo diferente, quizá por los reflejos pelirrojos. Nuevos colegas, locales, ambientes; nuevo enfoque con su correspondiente nueva situación. Si algo define a los últimos 365 días son todos los cambios que he experimentado a lo largo de ellos.

Aprendí en este año a que para mí Nochevieja solo significa una cuenta atrás de 25 días para que empiece en mi vida un nuevo año. Por ello las valoraciones anuales no llegan hasta el día 24 de Enero de cada año. Gracias a quienes se dejan caer por aquí; sabéis que me gusta. Y mucho. Y los diecinueve no se cumplen todos los días…!

20 ene. 2009

Estimado lector:

Puestos a ser optimistas quiero creer que si está usted leyendo esto es porque ha leído algo mío previamente y siente curiosidad por saber qué pretendo decirle. Si soy un poco más realista, y ya que puede que esta vez sea la primera vez que me lee, me gustaría saber lo que piensa; ¿Qué pensar al leer simples fragmentos de la vida de una persona? ¿Que qué pensaría yo? Realmente no tengo ni idea.

Cuando abrí este blog no sabía muy bien cómo tomarle las riendas; ni siquiera sabía si escribiría sobre mí o simplemente sobre cosas que me gustan. Poco a poco el blog ha ido tomando forma, la forma de cuaderno de bitácora en el que de vez en cuando, y solo de vez en cuando dejar alguno de mis pensamientos más relevantes; generalmente positivos aunque los dolores de cabeza tienen aquí un buen hueco. Hoy por hoy suceden tantas cosas y todas tan rápido que antes de quedarme embobado ante el mundo viendo como todas ellas pasan sin más prefiero invertir ese tiempo que perdería viendo todo pasar en calidad de vida; cosquillas en su cintura, miradas intensas o el roce de mi cara con su espalda conforman la baza de posibles inversiones, y en mi cama cotizamos al alta. Invierta donde invierta obtendré como beneficio una fuente de inspiración para seguir con lo mío. Mis días, mis letras. Parece que rozando los 19 (apenas 5 días quedan) encuentro por fin algo que no había encontrado antes y que, espero, me siga dando ganancias como hasta ahora. Creo que ya sé de qué va mi blog; de lo que siento realmente, de lo que me sublima de tal manera que necesito escribir sobre ello. De sus besos en todas sus facultades: intensidad, color, sabor, textura, ritmo, forma, tamaño, materia y nivel de perfección. De todo lo que tras esos besos quise quiero y querré escribir.

Por todo ello quería agradecerle que comparta conmigo estos momentos tan intensos, las sensaciones sublimes que experimentamos con las altas dosis de adrenalina, con el hervor de las hormonas acelerado al máximo o con unas caladas de tranquilidad. Porque no hay nada más satisfactorio en el mundo que recrearse contando al detalle una experiencia increíble. Por muchas más de éstas y por muchos lectores a quienes usted mismo incitará a leerme, quiero darle las gracias.

Sinceramente; Will

18 ene. 2009

Vértigo

Busquemos un día y yo me encargaré del resto; y después intenté dormir. Cuando abrí los ojos lo único que vi fue el reloj, y con ello las 19 horas que quedan antes del primer examen. Entonces y solo entonces asumí el vértigo que se adueñó de mi cuerpo al pensar en la odisea que queda de aquí a Febrero; lo sé, solo son 4 exámenes, pero cuando ni has ido a clase ni has tocado un folio con apuntes en más de dos meses, el vértigo es mucho mayor. Confía en tí mismo y puede que hasta te valla bien, pensé. Y en unos días tendremos los resultados, o conclusiones previas a estos. A esto lo llamo yo jugar con fuego, pero en este caso hay un extintor llamado Septiembre, ¿no?. Espero que no sea otra de mis ingenuidades, porque parece que no paran de jugar malas pasadas en estos días. Acabo de ir a por una Coca-cola, y me he dado cuenta de que algo no encaja; todavía hay una Light entre las mías, y yo no la quiero. ¿Voluntarios? ¿Algun Sheriff en la sala? Si yo viese todo desde ahí arriba quizá también sentiría el vértigo. Aunque quizá es la resaca lo que me hace sentirlo. Ya no sé.

14 ene. 2009

Sobre cómo llegar a tomar una primera impresión

Lo primero que te pasa por la cabeza cuando encuentras a alguien con quien coincides en todo escepto en tu imagen sobre Najwa Nimri es que a pesar de todos tus intentos por impedirlo, te han clonado. Lo segundo que te acapara la atención es el hecho de pensar que esa persona tiene tan solo dos opciones en tu camino; o te gusta y te engancha o sencillamente le tienes miedo porque es igual que tú.

Y una vez que analizas la situación y decides dejarte llevar, por mucho que partas desde un NO, todo parece en tu contra y parece pretender hacerte ver que lo que tienes ante tus ojos es lo que puede que necesites. Pero...¿Cómo saber si estás en lo cierto? Si te ponen ante una nueva droga en tu vida ¿La pruebas o no? ¿Acaso tienes miedo de que si decides no hacerlo te tiente mucho más porque te lo has prohibido? Déjate de gilipolleces, pensé. Y sientes el ritmo de fusiones de R&B con Reggae mientras notas que no solo tu corazón se ha excitado, y entonces... ¿Qué haces entonces? ¿Qué decides cuando ves que el espacio entre los dos es tan pequeño como el diablillo rojo que te habla desde tu hombro izquierdo? ¿Porqué no consigues ver que a la derecha está el otro con alas y túnica blanca?

Y reconstruímos la cabaña en el piso de abajo de una litera. Las mantas que tapaban toda entrada de luz en en refugio hacían de este un microclima con la temperatura exacta; -¡Pero Patricia, cojones, cierra las ventanas que nos vas a congelar!- le grité a la friki que convive con More, la que no quiere agregarme al puto Tuenti. Y mientras lo hacía se me pasaba por la cabeza las horas de clases sobre sexo en todos sus aspectos y modalidades de juego que le dí. O las otras tantas sobre drogas, usos y efectos, tipos, clases y forma de consumición. Si parece que nació ayer, la tía...

Espera, para, para, para; Esta historia te la conté anoche entre cervezas o es impresión mia? Lo siento, no quería hacerme pesado. Qué, hacen unas birras esta noche? Si quieres puedo invitar yo... :)

10 ene. 2009

Yo siempre uso el punto y coma...

Me han contado estas navidades muchas historias. Me contaron la tuya, la mía y hasta me contaron el final de la nuestra. Aunque suene duro, esta por lo menos tenía buen final. Amor; qué fácil lo pintaban. Si hasta prefería la sencillez de mi vida sin conocerte. Cuanto más lo quieres más te cuesta, y yo que creí que tan solo eran bobadas de la gente, me llevé la sorpresa. El caso es que no encuentro sonrisas al despertar, el olor de tu champú, ni besos de buenas noches, ni pensamientos incontrolables. Y no puedo evitar recordar los pocos pero intensos que guardé contigo.

Y una vez pudo ser y, lo sé, la cagué y otra vez lo intenté y ya era tarde. Bien, me largué, probablemente demasiado pronto, ¿Qué quieres que haga? No sé controlar bien el tiempo. Algún defecto tenía que tener. Te encontré, te idolatré, te conocí, me enamoré. Si lo negase sería un necio, ni la pena merece. Siempre demostrando que no hay absolutos y que solo existe lo relativo. El que quiera, que lo entienda, el que no, ¿cómo te llamabas...? Y venga, a la cama, que no son horas. Solo un ratito más... ojalá hubiese soñado con otras cosas, y no con que los fantasmas del pasado no eran tan malos. Lo son, y lo sé; no me culpo por ello, ya he dicho que procuro no arrepentirme. Así que sin más, demos paso al tiempo, que transcurrirá sin que nos demos cuenta mientras nuestros subconscientes nos hacen fantasear de cualquier forma; a poder ser, sensual. Y la bienvenida al oficialmente estrenado 2009. ¿A tí también te tiene buena pinta?