12 nov. 2010

El de las patadas al contenedor.

Diversas desavenencias; las tuyas sin pena ni gloria aunque deplorables. Las mías, sabe dios. Me ví excluído del tema cuando fuiste tú quién me lo recomendó. Como fue una pena el día en que tus locuras se volvieron desavenencias. Debe ser todo cuestión de solvencia, y me cago en la puta (todos nosotros sabemos quién es más puta, sarcasmos aparte) y me vuelvo a cagar. En todo lo que haces cuando crees que ya no estoy, que ya me he ido, cuando me pides cosas. Las que ya no puedo darte por mucho que quiera, porque tú solo buscas estar bien, y yo busco más.

1 comentario:

Esmoquin room dijo...

mmm... interesante. Me ha gustado, sarcasmos aparte, jejejejeje.

Un abrazo,
Jose