16 nov. 2010

El de la extraña ilusión de ser.

Algo se sentía diferente en casa; ya no estaban las secas, así que había cosas que tenía que hacer. Me dirigí al dormitorio a sumergirme en drama. Media hora después cerré la puerta del dormitorio tras de mí, dejando pegada en su sitio nuestra photofinish. Supongo que así son las cosas, tampoco se está tan mal aquí. Es hasta monótono, como volver a las andadas.

Ahora, tras haber dormido lo suficiente, ya va tocando darse una ducha de meteoros, que estamos como paralizados. Después, a sopesar. ¿Qué caerá esta noche? Puede que Inglorious Bastards en VO, puede que unos cosmopólitan, tal vez cita con el vecino, quizás... La vida no espera por nosotros, lo aprendí no hace mucho del chico que coleccionaba oportunidades y que acabó largándose con una de las mías. Claro que él, todavía no lo sabe. Y yo, sopesando. Siempre.

[Dejo un par de retratos de los días de lluvia y las noches de besos al fotógrafo aquí.]

2 comentarios:

Orologiaio dijo...

Yo quiero una ducha de meteoros, a ver si me desquita de este otoño que ya se alarga demasiado :)

Orologiaio dijo...

Pues claro!

Soy totalmente conocible, hombre ;) Y me alegra que me hagas esa pregunta, porque me llevaba un tiempo rondando, con respecto a tu persona :P