2 feb. 2010

El plan.

Entonces, y solo entonces pude unir las piezas; todo, absolutamente todo encajaba. El maquiavélico plan tenía pinta de haber sido trazado cuidando al máximo cada detalle. Pensé entonces de él que era un plan perfecto, ingenioso, sorprendente. Pero cai definitivamente en la cuenta cuando revisé lo que estaba sopesando, detenidamente. "Casi perfecto", pero alguien se ha descuidado en cosas. En varias, de hecho, este plan tiene lagunas. Y algunas, profundas.

Y así una vez más, demostré al mundo mi capacidad para no caer facilmente ante los entresijos de la mala vida. No va conmigo ese juego, las mentiras me parecen algo serio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde luego cómo me gusta leerte..

Upagia! ;)

Jon dijo...

Hola!

He cambiado de blog :)

El pavimento deslizante ya no resbala.

muá!

(me encanta la última frase de este post)