24 abr. 2011

El de el día que dejó de llover (o cómo secar el cielo)

   Yo lo único que sé es que te encantaría besar mi piel todavía con sabor a salitre antes de que me meta en la ducha, y que me muero por dormir contigo. Lo demás no importa, y eso me encanta. Tú me encantas. 

1 comentario:

A. dijo...

Acabas de hacerme recordar la piel salada. Espero que te pese sobre la conciencia hacerme esto en época de finales. Ahora en serio, muy buen blog.