19 abr. 2009

Esperanzas y Miedos.

Me encanta esta casa y adoro el barrio. Una zona tan bohemia como La Latina me inspira una tranquilidad urbana acojonante. Un poco de electrónica suave, un Sunshine de Keane. Fumando costo con permiso de su madre mientras ellos duermen y yo llevo desde temprano despierto. La ventana entreabierta que tampoco mola ahumarle el salón. Aire helado de una mañana cualquiera de primavera, con olor a capital. Y yo sin pelo; ¡Joder! Qué buena situación como para darle más vueltas al asunto. Al fin y al cabo es cuestión de seguir un pacto que en parte traiciona un sentimiento pero en el fondo solo lo aplaza. A por ello; a seguir viviendo sin darle demasiada importancia a nada que realmente no la tenga. Esperanzas y miedos, qué gran título para recopilar en cincuenta y pico minutos toda una vida y publicarla. Qué duro darse cuenta de lo que hay, y qué fácil aprender a tomárselo un poquito con calma y relajarse. Creo que después de tantos días sin apenas consumir mis ideas se están fundiendo en una masa de sentimientos, pensamientos y sensaciones. Voy a darle forma.

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