8 feb. 2011

El de 1999

Nos reencontramos por ventura de su subconsciente. Allí quieto, apoyado en una puerta, yo le estaba observando dentro de su sueño. Fuera de éste, las cosas eran completamente inversas, así que le regalé un par de imágenes mentales consecutivas para endulzar los primeros días de un gélido febrero que venía cargado de sinrazón y desatino y lo dejó bien claro de antemano. Mientras tanto, a cientos de kilómetros los cristales se resquebrajaban, las ventanas estallaban, los cristales llovían, sonaba 1999 de Love Of Lesbian y todo parecía salpicado por letras de Balmes; todo apuntaba a un futuro segundo asalto, tal vez lejano e incierto. Quise rodar mi vida en exteriores, puse rumbo fijo y volví a donde solíamos gritar y noté clavada en cada uno de mis músculos la mirada de la gente que conspira. Cuando emprendí el camino de vuelta solo quería meterme en la cama y no despertar hasta no haber despejado la mente.
Horas después, sin haber querido calcular cuántas, abrí los ojos. Allí estaba, en mi bandeja de entrada. Y remezclada. La llamaban Club de Fans de John Boy y venía con fuerzas suficientes para. "Yo no soy fan... Yo no soy fan..." ¿Que no? Los cojones.

1 comentario:

Albuu. dijo...

Me ha ENCANTADO ;)